
El envejecimiento es un fenómeno complejo que abarca cambios
moleculares, celulares, fisiológicos y psicológicos. Los problemas de salud y
la declinación fisiológica se desarrollan progresivamente y en parte se deben a
los malos hábitos sanitarios mantenidos durante toda la vida. Los cambios del
proceso de envejecimiento afectan de manera diferente a las personas: unas
permanecen sanas siempre que su estado de nutrición sea bueno; sin embargo, una
proporción creciente de otras personas se vuelven frágiles, con disminución de
la función visual, incremento de las alteraciones cognoscitivas y trastornos
del equilibrio o la marcha, que pueden reducir sus posibilidades de adquirir y
preparar comida. Igualmente, la menor actividad física, los problemas
bucodentales, los trastornos digestivos, la disminución de la sensación de sed
y cambios en el estado de ánimo, pueden conducirlas a la disminución del
apetito y de la ingesta de agua y por ende a reducir la ingesta de nutrientes
esenciales. Todo ello puede llevar a que estas personas fácilmente se
desnutran, haciéndose más vulnerables a las infecciones y a sufrir accidentes.
Igualmente, los hábitos alimentarios de
las personas adultas mayores suelen ser inadecuados porque se adquirieron en
épocas de la vida en que las demandas de energía eran muy superiores a las que tienen
en la actualidad. Además, el metabolismo se torna más lento con los años, lo
que también contribuye a que los requerimientos de energía sean menores y al
mismo tiempo se incrementen las necesidades de algunas vitaminas y minerales.
Las acciones a desarrollar en esta etapa son:
- Promover el consumo de frutas especialmente de cítricos, vegetales y cereales
- Promover el consumo de menestras dos veces por semana en poca cantidad
- Promover la importancia de la alimentación con poca grasa
- Fomentar el consumo de agua de 6 a 8 tazas diarias
- Promover alimentos ricos en fibra como las frutas con cascaras
- Promover un ambiente agradable a la hora de comer
- Restringir el consumo de alcohol, tabaco, sal y azúcar
- Promover la actividad física diaria de acuerdo a la edad
- Evitar la depresión, el aburrimiento y el aislamiento social, que son frecuentes en esta edad
Es un tema que hay que tomar en cuenta, ya que la alimentación y nutrición es muy importante en esa etapa de la vida. Una buena nutrición permitirá preservar y mantener la salud del adulto mayor, así como limitar complicaciones que son frecuentes en la vejez. Si los adultos mayores tuvieran el suficiente cuidado y una buena calidad de vida podrían disfrutar de toda la experiencia y sabiduría acumuladas a lo largo de los años.
ResponderEliminarUna alimentación saludable es uno de los complementos necesarios para el adulto mayor, ya que alarga su vida completamente y con ayuda del ejercicio físico, el adulto mayor estará en buen estado.
EliminarSiempre se ha tenido en cuenta que la alimentación es un factor muy importante para llegar a una senectud saludable, ahora el dilema es que comer y en cuantas cantidades. Muy buen post.
ResponderEliminarPara darte un alcance de las cantidades, por ejemplo: se recomienda consumir por lo menos 6 a 8 vasos de agua; 6 a 8 raciones al día de cereal, pastas, arroz; 3 a 5 raciones al día de verduras y hortalizas; 2 a 4 raciones al día de frutas; 3 a 4 raciones al día de lácteos, 2 raciones al día de carnes, pescados y huevos, junto con grasas y dulces con moderación; y complementarlo con suplementos (vitamina D, complejo B).
EliminarEspero haberte ayudado.