domingo, 29 de septiembre de 2013

Las emergencias y las personas de edad

Las situaciones de emergencia son cada vez más frecuentes en todo el mundo y las personas mayores siguen siendo uno de los grupos más gravemente afectados por ellas. Sin embargo, por lo común las organizaciones humanitarias pasan por alto las necesidades y las posibles aportaciones de este grupo de edad tanto al formular sus políticas como al actuar sobre el terreno.

Durante una situación de emergencia operan unos factores sanitarios y sociales específicos que, ya sea por separado o en conjunto, afectan particularmente a las personas mayores. Se trata de los siguientes:



  •         La salud física
  •     La salud bucodental y el estado de la dentadura
  •         La salud mental
  •     La capacidad funcional y las discapacidades
  •     Los modos de vida
  •     La nutrición
  •     Las relaciones familiares y sociales
  •     La situación económica
  •     Las cuestiones de género


La toma de conciencia acerca de las necesidades de las personas mayores


La consideración de estos factores puede ayudar a reconocer a las personas de edad que están en riesgo antes, durante y después de una situación de emergencia. Por ejemplo, los defectos que en circunstancias ordinarias no entorpecen las actividades cotidianas, repentinamente pueden convertirse en obstáculos que anulan la capacidad de la persona para poder hacer frente a una situación de emergencia. Una persona de edad con reumatismo de las rodillas, que no ve bien y oye mal puede repentinamente quedar incapacitada para conseguir comida o recibir mensajes que le indican que debe huir del peligro.

Para la OMS, las personas mayores no son simplemente un grupo de población vulnerable. Por el contrario, generalmente son muy resistentes y adaptables y gracias a su conocimiento de la comunidad, la experiencia de emergencias anteriores y su posición respetada dentro de la familia y la sociedad representan recursos valiosos que conviene aprovechar.

La toma de conciencia acerca de las necesidades de las personas mayores y las aportaciones que pueden hacer por parte de quienes formulan políticas y directrices puede favorecer la aplicación de intervenciones más eficaces, en particular el acceso equitativo de los ancianos a servicios sanitarios y sociales esenciales en todas las fases de una emergencia.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Las 10 señales de advertencia del Alzheimer en el adulto mayor

La Asociación de Alzheimer nos ofrece una lista de diez síntomas que se asocian con el Alzheimer y deben ser alertas para buscar ayuda profesional e involucrar a toda la familia.


1. Pérdida de memoria a corto plazo: Olvidar información recién aprendida es una de las más comunes señales tempranas de la demencia.
2. Dificultad para realizar tareas comunes. A una persona con demencia se le hace difícil realizar una actividad de rutina como llamar por teléfono, ordenar comida en un restaurante, jugar un juego de naipes antes familiar para él o ella.
3. Problemas de lenguaje: Olvidarse de palabras simples que al hablar con reemplazadas por palabras equivocadas por ejemplo: "Ya quiero regresar a la almohada" en vez de a la casa o al no encontrar las llaves de la puerta diga: "Esas cosas que sirven para abrir la puerta".
4. Desorientación en tiempo y espacio. Perderse en lugares familiares, no poder regresar a casa después de haber salido, no identificar cuando es de mañana o de tarde.
5. Falta de buen juicio. No manejar bien el dinero, regalarlo, pagar de más por servicios. Ir al baño en lugares inapropiados como su habitación o sala familiar.
6. Dificultades en realizar tareas mentales: Pérdida de conceptos abstractos como números o cantidades. Confunde cinco dólares con quinientos. No puede explicar procesos en orden como que va primero si levantarse, comer, lavarse los dientes y salir de la casa.
7. Extraño uso de objetos. Puede utilizar el cepillo de dientes para peinarse o guardar las medias en el refrigerador.
8. Cambios de comportamiento. Se presentan cambios repentinos de humor sin justificación por ejemplo: de euforia a extrema pasividad, de alegría a tristeza o enojo.
9. Cambios en la personalidad. Las personas con demencia pueden presentar cambios drásticos en la personalidad. Pueden llegar a estar muy confundidas, desconfiadas, temerosas o depender mucho de un miembro de la familia.
10. Pérdida de iniciativa y motivación. Convertirse en alguien extremadamente pasivo con preferencia por ver televisión por largas horas, dormir más de 10 horas o estar en cama largo rato y rechazo a actividades que antes eran rutinarias y placenteras.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Trato hacia el anciano

A medida que vamos ganando años, tendemos a ser más rígidos en nuestras convicciones, a aferrarnos más a ellas y a mantener nuestros puntos de vista con mayor intensidad. Esto es especialmente evidente en nuestros ancianos, que han pasado muchas etapas en la vida, algunos han vivido guerras, y todos en general han tenido que ir adaptándose a los numerosos cambios que se han ido dando a lo largo del siglo XX en el modo de vida.

Por tanto, cuando llegan a esta edad de la vida, somos nosotros los jóvenes quienes tenemos que mostrar la máxima comprensión y flexibilidad hacia ellos.

Normalmente, los ancianos están habituados a su entorno. Aunque en ocasiones aparezcan algo desorientados, mientras viven en la misma casa y se rodean de las mismas personas tienden a mantenerse bien aferrados a su entorno. Sin embargo, cuando cambian de domicilio y se despiertan por la noche en un entorno diferente al que están habituados, muchos tienden a desorientarse, a sentirse alejados del hogar y amenazados, razón por la cual se sienten angustiados y se agitan.

Esto suele asustar a la familia, pero hay que subrayar que es, normalmente, pasajero: cuando vuelve a su casa, a su vida habitual, a rodearse de sus objetos, se siente reconfortado, la amenaza desaparece y suelen recuperar su comportamiento anterior.


Por ello, ante todo hay que insistir en que su comportamiento no es caprichoso, que aunque a veces parezcan niños no lo son, y que siempre subyace alguna causa en sus actitudes. Es conveniente ser pacientes e intentar comprender lo que les está sucediendo, porque es la mejor manera de llegar a ellos y conseguir entenderse.

UN CUIDADO FÍSICO INTELIGENTE ES NECESARIO, PERO LA COMPRENSIÓN, CONSIDERACIÓN, AFECTO Y RESPETO SON ESPECIALMENTE IMPORTANTES.

  • Respetar la intimidad y dignidad del anciano lo más posible.
  • Respetar y reforzar su independencia.
  • Llamar al anciano por su nombre.
  • Hablarles en el tono de voz adecuado, con claridad, despacio y siempre con respeto.
  • Mantener frente a ellos una actitud positiva y alegre.
  • Tener gestos de afecto habituales, pero siempre con respeto.
  • Escucharles con paciencia.
  • Animarles a que estén activos el máximo tiempo posible.
  • Motivarles en actividades como leer el periódico, revistas, ver la televisión o escuchar la radio, como medio de información actual.
  • Fomentar la amistad y comunicación entre ellos.
  • Motivar a las mujeres a visitar la peluquería, y a los hombres para que se rasuren o afeiten la barba.
  • Averiguar cuáles son sus aficiones o actividades favoritas y tenerlas a su alcance, si es posible.
  • Mantener el estado físico y psíquico del anciano lo mejor posible.

martes, 24 de septiembre de 2013

Memoria y aprendizaje del adulto mayor

Si se mantiene una buena salud física, en términos relativos, sin que se haya deteriorado desmedidamente el equipo biológico necesario, entonces:

Las funciones intelectuales elevadas, tales como la imaginación, la habilidad de juzgar, la de generalizar, etc. son relativamente independientes de la edad de la persona y su declinación depende mucho de cada individuo.

Lo que disminuye en la vejez, no es el poder mental en sí, sino la rapidez con que se ejecutan las tareas intelectuales. El deterioro es más notable en aquellas en que cuenta la rapidez con que se reacciona.  La edad afecta mucho más “cuanto” se hace que “cuan bien se hace”.

Se describen tres clases de memoria: Inmediata, Reciente y Remota.  Las dos primeras, según fuertes indicios, se deterioran según vamos envejeciendo. Sin embargo la memoria remota puede hasta mejorar.


En el aprendizaje hay que tener en cuenta:

·        La naturaleza de la tarea: los aprendizajes que requieren la presencia de factores visuales y motores declinan más rápidamente con la edad, mientras que las tareas que implican aspectos verbales y de información pueden mejorarse durante los años productivos del individuo.
·    Aparentemente las personas que con mayor frecuencia desarrollan conductas que exigen aprendizaje (manteniendo una actitud inquisitiva e interesada en muchos aspectos de la vida) pierden su habilidad para aprender, más lentamente.
·   Los que enseñan a personas mayores deberán tener en cuenta las limitaciones físicas (disminución de la visión, la audición) y los condicionamientos sociales (falta de confianza en sí mismo) de los ancianos, que influyen negativamente en el proceso de aprendizaje. Podrán ayudar a superar estos inconvenientes, con conductas tan simples como hablar pausadamente y en voz alta o brindar estímulos positivos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Cambios en el patrón sexual en el anciano

Como se ha mencionado previamente, el comportamiento sexual en la vejez depende de muchos factores: salud en general, disponibilidad de un compañero (a) sano (a), personalidad, actitudes hacia y de los otros, nivel de educación, nivel social, creencias sexuales, actitud sexual previa, intereses y prácticas previas, grado de satisfacción con la vida, etc.

La sexualidad en el anciano debe considerarse en una forma amplia e integral, incluyendo en ella tanto componentes físicos como emocionales. Por ello, se acepta como normal en el anciano ciertas modificaciones en el patrón sexual considerado como estándar si se relaciona con el adulto joven; estas serían: disminución del número de coitos y el aumento proporcional de otras actividades sexuales como las aproximaciones físicas, caricias, ratos de intimidad emocional, de complicidad, relaciones de compañía o masturbaciones.


Kinsey y otros investigadores demostraron que la masturbación es bastante común entre los ancianos (levemente menor que en los jóvenes). En algunos trabajos recientes (Morley) se demuestra que la masturbación es la actividad sexual más frecuente en los varones mayores de 80 años. El 40-50% de las mujeres independientes mayores de 60 años practicaba esta actividad, y hasta un 8% de ellas se masturban con una frecuencia semanal.

La prevalencia de la masturbación se explica, en muchos casos, por la existencia de una pareja incapacitada y por la frecuencia de viudez en edades avanzadas. Esto, unido al rechazo social que existe hacia el establecimiento de una nueva pareja, serían factores que propiciarían la satisfacción sexual mediante la masturbación.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Japón y su récord de longevidad

Japón alcanzó un nuevo récord de longevidad de su población ya que el número de personas de 100 o más años ha superado los 54.000. Según el Ministerio de Salud, el total de centenarios japoneses asciende a 54.397, 3.021 más de los registrados en esta misma fecha de 2012 y supone una proporción de 42,66 por cada 100.000 habitantes.
Las mujeres siguen siendo de lejos las más longevas en Japón ya que las de 100 o más años superan las 47.600, el 87,5 por ciento del total, mientras que los hombres no llegan a los 6.800.
Los cifras difundidas por el Ministerio suponen una estimación elaborada el 1 de septiembre teniendo en cuenta el número de personas que cumplirían hoy 100 o más años de acuerdo con los registros de todo el país.
Fue en 1998 cuando llegó por primera vez a los 10.000 para alcanzar de manera sorprendente los 30.000 en 2007 y superar los 50.000 el año pasado, según los datos facilitados por el Ministerio de Salud. La esperanza media de vida en Japón según datos de 2012 es de 86,41 años para las mujeres y 79,94 años para los hombres.
El pasado agosto, el Gobierno reveló que el número de personas de más de 65 años había superado por primera vez los 30 millones, lo que supone casi una cuarta parte de los 126 millones de habitantes de Japón.
El envejecimiento de la población es uno de los grandes problemas para el futuro del país, ya que se estima que cerca del 40 por ciento de sus ciudadanos serán mayores de 65 años para el año 2060.

El incremento del número de mayores presenta un difícil escenario para el sistema de seguridad social de la tercera economía mundial, que deberá poder garantizar la fortaleza de su sistema sanitario y de pensiones ante la caída de la edad productiva.

Japón alcanza el récord de 54.000 personas mayores de 100 años

viernes, 20 de septiembre de 2013

Actividades con los nietos

La relación entre abuelos y nietos es por definición muy especial puesto que existen los factores afectivos que tienen con los hijos, con el incentivo de que ya tienen una vida resuelta y pueden disfrutar al máximo de ellos.

Pero es importante que los niños no solo se lo pasen bien, sino que que sea productivo.

Hay que fomentar tales actividades como:

- Lectura: a sus nietos les encantará escuchar cuentos independientemente de su edad. Además, de esta manera "alimentarás" su afición por la lectura y su capacidad de prestar atención.
- Nuevas tecnologías: puedes aprender conocimientos de informática en muchos cursos gratuitos. Las posibilidades que hacer con los nietos van desde juegos, hacer trabajos para la escuela o ver las fotos de la función del cole.
- Comparta sus aficiones: los niños seguramente practiquen algún deporte o participe en algún otro tipo de actividad. Muestra interés por ello, tu nieto agradecerá que vayas a verle entrenar o le escuches tocar la flauta mientras ensaya.
- Hágale partícipe de su mundo: sus nietos agradecerán que les hagan partícipes de lo que nos gusta. Pídele que te ayude a cocinar algún postre especial o llévale un día contigo a la biblioteca a la que vas normalmente.
- Sus padres: contarle a su nieto sobre la vida de sus padres cuando eran pequeños, harán que el niño se identifique más con ellos, y enriquecerá el concepto "familiar".

Ustedes como abuelos juegan un papel preponderante e irremplazable en el desarrollo de sus nietos: disfruten de ellos.





jueves, 19 de septiembre de 2013

Cambios de la personalidad en la vejez

La mayoría de los autores apoyan la estabilidad de la personalidad a lo largo de la vida. Los cambios, más que propios del envejecimiento corresponderían a situaciones adaptativas según la personalidad previa del sujeto. Desde esta perspectiva, aunque no puede hablarse globalmente de una modificación de la personalidad con el envejecimiento, si parece que durante esta etapa de la vida son más frecuentes una serie de rasgos, entre los que destacan los paranoides y las quejas hipocondriacas.



Desde las diferentes escuelas se ha intentado hacer una aproximación psicológica de conjunto a la vejez. Para explicar cómo el anciano puede adaptarse a estas pérdidas anteriormente citadas con mecanismos de compensación adecuados, sin llegar a la aparición de trastornos psiquiátricos, la teoría del narcisismo postula que el individuo se va adaptando a las pérdidas a lo largo de su proceso vital. Solo el desarrollo patológico de la propia persona daría lugar a personalidades muy frágiles con tendencia a establecer relaciones de gran dependencia con el otro, condicionando pautas de comportamiento en las que el reforzamiento de la autoestima es continuo. Estas personalidades frágiles e inmaduras toleraran mal las pérdidas asociadas a la edad, pudiendo originar cuadros depresivos o actitudes maniacas compensadoras.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La depresión en la tercera edad



Es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente, cada vez más frecuente en las personas mayores; puede tener muchas causas, desde el estrés hasta la genética y afecta la forma en que esa persona come y duerme, en cómo se valora a sí mismo y la manera en que piensa.

Es un error bastante frecuente atribuir a la vejez los síntomas de la depresión, es decir, desesperanza, pesimismo, tristeza, apatía, falta de apetito o sueño, no querer estar con personas o familiares, o creer que es normal que los ancianos se depriman. Por el contrario, la mayoría de las personas de edad se sienten satisfechas con sus vidas.

La depresión en los ancianos, si no se diagnostica ni se trata, causa un sufrimiento innecesario para el anciano y para su entorno; cuando la persona de edad va al médico, puede solo describir síntomas físicos. 

Esto pasa por que el anciano puede ser reacio a hablar de su desesperanza y tristeza, de su falta de interés en las actividades normalmente placenteras o de su pena después de la muerte de un ser querido. Las depresiones subyacentes en los ancianos son cada vez más identificadas y tratadas por los profesionales de salud mental.

Los profesionales van reconociendo que los síntomas depresivos en los ancianos se pueden pasar por alto fácilmente. También los profesionales detectan mejor los síntomas depresivos que se deben a efectos secundarios de medicamentos que el anciano está tomando, o debidos a una enfermedad física concomitante. Si se hace el diagnóstico de depresión, el tratamiento con medicamentos o psicoterapia ayuda a que la persona deprimida recupere su capacidad para tener una vida feliz y satisfactoria.

Una investigación reciente indica que la psicoterapia breve (terapia a través de charlas que ayudan a la persona en sus relaciones cotidianas, y ayudan a aprender a combatir los pensamientos distorsionados negativamente que generalmente acompañan a la depresión), es efectiva para reducir a corto plazo los síntomas de la depresión en personas mayores.

La psicoterapia también es útil cuando los pacientes ancianos no pueden o no quieren tomar medicamentos. Estudios de la eficacia de la psicoterapia demuestran que la depresión en la vejez puede tratarse eficazmente con psicoterapia. El mejor reconocimiento y tratamiento de la depresión en la vejez hará que este periodo de la vida sea más placentero para el anciano deprimido, para su familia y para quienes le cuidan.

El apoyo del entorno de la persona es fundamental. El trato con la persona mayor deprimida debe basarse en la integración, paciencia y en la comprensión.


martes, 17 de septiembre de 2013

Una vida mas feliz junto a las mascotas


Ancianos y mascotas

La presencia de una mascota, convierte nuestro hogar en un espacio más acogedor y cálido y menos vacío. Todo esto se atribuye mucho más cuando nos hacemos mayores y la soledad entra en nuestras vidas. Es entonces, cuando el hecho de contar con ese amigo incondicional que nos observa en cada movimiento que hagamos y está siempre dispuesto a darnos su amor.

Una mascota aporta numerosas mejoras psicológicas y físicas, porque el animal de compañía agradece cada gesto amable que tengamos, cada atención, cariño y cuidado que le regalemos. Siempre nos devuelve el triple.

Cuando un anciano o no tan anciano se vuelve melancólico porque sus hijos se han ido del hogar o porque echan de menos a su compañero o compañera (que no está), o simplemente no tiene a nadie que el visite, puede sortear la profunda tristeza que esto acarrea junto a una mascota con la que pueda interactuar: hablar, planear o incluso discutir; o simplemente sentir la sensación de que él está silenciosamente a su lado, observándole. Un perro, o un gato, le ayudarán a estar más alegre y ocupado. El anciano o anciana se verá obligado a salir a la calle y dar paseos o a preocuparse por la higiene y salud de su mascota. Estará mucho más optimista y saludable

.Ancianos y mascotas
Para los mayores, convivir con un animal de compañía puede transmitir vitalidad e incluso pueden llegar a vivir más tiempo y con mayor calidad.
Un perro, o un gato, o cualquier mascota pueden ser una gran alegría y una gran ayuda para todos, pero aún más cuando se ha alcanzado la tercera edad.
Algunos de los aspectos positivos son:
- Mayor movilidad
- Más amigos y vida social
- Menos medicinas y un aumento de la sensación de bienestar
- Entretenimiento
- Relajación y equilibrio emocional
Incluso se ha evidenciado que aumenta y mejora la calidad de vida en enfermos cardíacos. Por tanto, nada mejor que un buen y leal amigo para combatir los pesares al llegar la vejez.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Incidencia de la actividad física en el adulto mayor



El envejecimiento conlleva una serie de cambios a nivel cardiovascular, respiratorio, metabólico, músculo esquelético, motriz, etc. que reducen la capacidad de esfuerzo y resistencia al estrés físico de los mayores, reduciéndose así mismo su autonomía, calidad de vida, su habilidad y capacidad de aprendizaje motriz.

La actividad física se reduce con la edad y constituye un indicador de salud. La reducción del repertorio motriz, junto a la lentitud de los reflejos y descenso del tono muscular en reposo, entre otros factores, provocan descoordinación y torpeza motriz. La inmovilidad e inactividad es el mejor agravante del envejecimiento y la incapacidad de tal forma que, lo que deja de realizarse, fruto del envejecimiento pronto será imposible realizar. Se sabe que con la edad se reduce la capacidad contráctil del músculo cardíaco, por lo que no toleran las frecuencias cardíacas altas.  

Se sabe que la actividad física declina con la edad, parte es por lo biológico pero gran parte es por la reducción de la actividad, bastante común entre gente de edad avanzada y en cierta medida causada por factores sociales que dejan la actividad física y el deporte para gente joven, por lo tanto no reciben más que desaliento en tal sentido.
  
El ejercicio aeróbico será de gran importancia ya que mejorará la eficacia cardíaca, la capacidad respiratoria y mejorará la postura. Debido a la mayor fragilidad ósea por la osteoporosis y a la propensión a las lesiones de ligamentos y tendones, no se deben recargar las articulaciones con sobrecargas importantes y a la falta de coordinación, debemos ejecutar ejercicios que puedan realizar en forma apropiada para evitar que se produzcan frustraciones.

Un buen trabajo muscular localizado será de gran beneficio para la persona mayor, ya que permitirá tonificar los músculos, mejorando su fuerza y movilidad, pero hay que extremar los cuidados de prevención de lesiones en cuanto a las posturas riesgosas.

domingo, 15 de septiembre de 2013

La ciencia del envejecimiento



A lo largo de la historia el hombre ha estado preocupado por el envejecimiento porque, según decía Cicerón, éste se considera “…una etapa infeliz y está más cerca de la muerte…” De ahí que siempre se hayan buscado las causas de este proceso en aras de encontrar su “curación”. Ya en 1903, Michel Elie Metchnikoff, sociólogo y biólogo ruso y Premio Nobel de Medicina y Fisiología, definió la gerontología como la ciencia para el estudio del envejecimiento, con grandes perspectivas para su desarrollo y resultados ulteriores. Los gerontólogos caracterizan el envejecimiento por una insuficiencia para mantener la homeostasis bajo condiciones de estrés y esta insuficiencia está asociada con una disminución en la vitalidad y un incremento en la vulnerabilidad del individuo. Se han enunciado múltiples teorías para explicar las causas de este proceso, pero ninguna lo explica por sí sola y muchas, más que las causas, explican las consecuencias o los mecanismos del envejecimiento. Lo que sí está firmemente reconocido es que se trata de un proceso irreversible e inevitable y que la extensión de la vida resulta de la interacción entre la dotación genética que se posee y el ambiente en que se vive. El interés científico que despierta el estudio del envejecimiento se ve mermado por las dificultades que presenta el método para abordarlo, entre las que se señalan las siguientes:

1. Es un hecho que los AM de la misma edad, varían mucho en cuanto a funcionamiento físico, capacidades, experiencias y comportamiento. La heterogeneidad de las cohortes de ancianos entorpece las investigaciones.

2. Resulta difícil diferenciar los cambios producidos por el envejecimiento de aquellos debidos a enfermedades que son fenómenos acompañantes frecuentes, sobre todo los padecimientos crónicos, de la segunda mitad de la vida.

3. Al recurrir a modelos animales, es difícil estudiar los de esperanza de vida larga, pues habría que esperar el tiempo suficiente para que  éstos envejezcan. En la práctica, se recurre a animales de vida corta (moscas, helmintos, peces), pero los resultados de los experimentos son menos factibles de extrapolar a los seres humanos.

En mi opinión es más práctico estudiar los fundamentos y componentes del envejecimiento saludable y la manera de obtenerlo.



sábado, 14 de septiembre de 2013

La razón demográfica de la vejez



El envejecimiento poblacional es un fenómeno que ocurre en todos los países en mayor o menor grado, lo que provoca un incremento en el número y proporción de las personas ancianas. Baste decir que en 1975 había en el mundo 350 millones de ancianos, cifra que aumentó a 600 millones en 2000 y que casi se volverá a duplicar en 2025 cuando ascienda a 1 100 millones. Estos cambios demográficos tienen que ver con los avances ocurridos en el siglo XX con la mejoría de las condiciones higiénico-sanitarias y de la nutrición, el control de las enfermedades transmisibles, la disminución de la mortalidad general y de las tasas de mortalidad infantil y, como consecuencia, el aumento de la expectativa de vida de las personas. La declinación de la tasa de fertilidad y el control de la natalidad disminuye el número de personas jóvenes y aumenta la proporción de ancianos.


Según el Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas, Cuba es hoy un país envejecido con 15,8% de personas de 60 años y más en el total de la población. La disminución de la fecundidad durante las últimas tres décadas es la causa principal del envejecimiento poblacional en Cuba, donde desde hace 28 años la tasa de fecundidad está por debajo del nivel de reemplazo, al quedar menos de una hija por cada mujer en edad reproductiva.


El aspecto demográfico que más repercute en la asistencia médica es el llamado “envejecimiento del envejecimiento”: el segmento de la población de crecimiento más rápido es el de 80 años y más. En los próximos 40 años, el tamaño del grupo de 80 años y más duplicará al de 60 años y más y, si representaba 1% de la población mundial en 1990, para 2025 llegará a 9%. Este grupo es el que demanda mayor atención por problemas de salud, es más dependiente y tiene más problemas sociales y económicos.

Envejecimiento a nivel mundial



El envejecimiento representa para los estados del mundo un gran reto, pues necesitan pensar en cómo integrarán a estas personas en la sociedad actual, pensar en la asistencia sanitaria y en un sistema de seguridad social.

Dentro de 10 años, en el mundo habrá 1.000 millones de personas mayores de 60 años. Se cree que la pobreza, la demencia y la soledad son problemas que deben afrontar las sociedades con población que envejece, pero esto no es tan cierto. Con un mayor apoyo del estado, se puede lograr que las personas mayores sigan viviendo activamente y aportando a la comunidad. «La longevidad es un triunfo del desarrollo», dice el director ejecutivo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Babatunde Osotimehin. Los ancianos pueden hacer una contribución social y económica a la sociedad, «aprovechar esos aportes será muy importante», añadió. 

En el estudio «Envejecer en el siglo XX: una celebración y un desafío», publicado por UNFPA y HelpAge International, se sostiene que las personas mayores pueden vivir bien si gozan de seguridad económica y social. Además, el envejecimiento de la población ya no es un fenómeno de los países ricos. En 2050, casi el 80% de los adultos mayores vivirán en los países en desarrollo; serán unos 2.000 millones de personas que representarán el 22 por ciento de la población mundial. 

 «El estudio se concentra en repensar el envejecimiento como un asunto de escala internacional», indica Junko Fukazawa, de 64 años y proveedora de cuidados, en un simposio sobre esta temática realizado en el lanzamiento del informe del UNFPA. «Es un hito en Japón, donde los especialistas se han esforzado por sacar el tema del ámbito familiar y convertirlo en un fenómeno social». Fukazawa contó que su padre falleció el mes pasado en una residencia para personas mayores. Ella debió llevarlo allí para poder continuar con sus estudios. En la generación de su madre, la atención de los ancianos era responsabilidad exclusiva de las mujeres, explica. 

Babatunde Osotimehin señala que es tiempo de que se tomen a las personas mayores en cuenta por parte de los estados, después de mucho tiempo de mantenerlo olvidados. Pide que se incluya la atención a las personas mayores en los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio, y a aumentar la ayuda para investigaciones y recolección de datos. El informe de UNFPA subraya cómo unas 60.000 personas mayores de 60 años realizaron una campaña en 61 países con el lema «Age Demands Action» (»Ancianos Demandan Acción»). La iniciativa lanzada en el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, celebrado el 1 de octubre, insta a los gobiernos y a la comunidad mundial a atender los derechos, las preocupaciones y las necesidades de ese sector de la población. La opinión de 1.200 mayores de 60 años, de distintos países recogida en el estudio de UNFPA muestra su deseo de desempeñar un papel activo en la sociedad. 


viernes, 13 de septiembre de 2013

¿Edad de oro?




La vejez es descrita muchas veces por un estado espiritual. Es difícil afirmar cuando comienza, dado que el envejecimiento varia de persona a persona.

Según la OMS, el envejecimiento no es simplemente un proceso físico, sino mas bien un estado mental y en ese estado mental estamos presenciando el comienzo de un cambio revolucionario.

Cuando los adultos entran en una etapa final de la vida, según Erickson, su tarea consiste en contemplar su vida en conjunto y con coherencia, necesitan aceptar su vida tal y como la han vivido y entender que la hicieron mejor que pudieron según sus circunstancias.

Esto incluye aceptar lo vivido, sin arrepentimientos, sobre lo que pudo haber sido diferente, implica aceptar a sus padres como las personas que hicieron lo mejor que se podía y por tanto merecen amor, aunque no fueran perfectos, y viene la otra etapa, la de ser abuelos.

La edad adulta mayor según Erickson, es también una época para jugar, para rescatar esa cualidad infantil esencial para la creatividad. El tiempo de procreación ha pasado, pero la creación puede tener lugar todavía, aun cuando las funciones del cuerpo se debilitan y la energía disminuye, se puede disfrutar de experiencias enriquecidas corporal y mentalmente.

Los abuelos ocupan un lugar destacado en la vida de los niños, ya que para un niño, en la jerarquía del afecto, solo el de los padres esta por encima del de los abuelos. Los abuelos son como " libros vivientes y archivos de la familia", transmiten experiencias a sus nietos y les inculcan valores.

También los abuelos son como el tesoro de la familia, porque la mayor parte de las veces, maravillamos lo que guardan, tienen cosas de cuando sus hijos eran niños, fotografías de la familia, objetos personales de cuando eran jóvenes, cartas de cuando andaban de novios, etc., esto es maravilloso cuando los dan a conocer a la familia.

La vejez, no hay porque verla con tristeza, ni con melancolía, hay que aceptarla como lo que es, la edad de sabiduría y comprensión del porque de la vida del ser humano, y hay que tratarla como el oro que es, la edad de oro de las personas.