Como
lo indica su nombre, la osteoporosis significa poros en los huesos. Esta enfermedad
se traduce en una pérdida gradual de masa ósea y en un debilitamiento de la
estructura de los huesos. Por esto es que las personas que la padecen tienen
mayores riesgos de fracturas a causa de caídas accidentales.
El origen de la osteoporosis está en la disminución de los niveles de calcio en el cuerpo y si bien es común asociar este trastorno a personas de mayor edad, su origen también puede estar en la niñez. Esto se debe a que el aumento de la masa ósea solo se produce hasta los 30 años, aproximadamente, y a partir de ese momento comienza una pérdida progresiva de calcio en los huesos que en las mujeres se acelera con la menopausia.
Aunque los hombres también pueden padecer de esta fragilidad en los huesos, en ellos suele presentarse en etapas posteriores debido a los cambios hormonales. Por todo lo anterior es que es tan importante contar con una masa ósea bien calcificada, ya que mientras mayores sean las concentraciones de calcio en los huesos, mayor es la resistencia que estos tienen frente a traumatismos.
Factores de riesgo de la osteoporosis
Entre los factores de riesgo de la osteoporosis están: la vida sedentaria, el consumo frecuente de alcohol y/o tabaco, la contextura física delgada, un historial familiar de osteoporosis, seguir malos hábitos alimentarios (con un consumo pobre de calcio), llegar a la menopausia en forma precoz y padecer enfermedades endocrinas. Y, a pesar de que algunos de estos factores son inevitables -como los genéticos, por ejemplo-, otros pueden ser prevenidos en forma temprana.
Consejos de prevención
Procura una ingesta adecuada de calcio en tu
alimentación y en la de tu familia, ya que así podrás aumentar la masa ósea en
tus hijos antes de que lleguen a la adultez.
Si
bien el calcio se encuentra en algunos alimentos vegetales, el de mejor
biodisponibilidad –es decir, el que las células usan y absorben de mejor
manera- está en los productos lácteos, como leche, queso, yogurt y quesillo.
En
el caso específico de las mujeres, es recomendable realizarse una densitometría
ósea después de los 40 años, y con la frecuencia que indique el médico, para
poder tomar las precauciones necesarias en caso de que existan factores de
riesgo.
Para evitar accidentes, toma medidas sencillas como
cambiar tus zapatos por un modelo más cómodo, que afirme el pie. También puedes
instalar una barra en la ducha, uno de los lugares en que las caídas son más
frecuentes.
Finalmente, no debes olvidar que la actividad
física es fundamental en la prevención de la osteoporosis, ya que la movilidad
de nuestro cuerpo favorece la absorción y la correcta distribución de calcio en
los huesos.Fuente: http://www.comebienvivebien.cl/Familia/?a=166#read
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